Algunas reflexiones (en voz alta) sobre Twitter

Algunas reflexiones (en voz alta) sobre Twitter

Antes de nada, sólo quiero recalcar que estas reflexiones se basan en mi experiencia tanto personal como profesional. Llevo 9 años teniendo presencia en Twitter, he lanzado más de 165.000 tuits y llevo más de cinco años dedicándome profesionalmente a la gestión de redes sociales. ¿Soy una voz autorizada? No, sólo comentaba mi experiencia.

  1. Twitter ha cambiado, de eso no hay duda alguna.
  2. Hace 8-9 años, teníamos otra percepción de las redes sociales. Quizás fuese más naíf, sin ningún tipo de pretensión. Quizás simplemente cambiamos los chats, herramientas ya obsoletas por aquel entonces por Twitter.
  3. A lo largo de esta década todo ha ido evolucionando, desde Twitter a nosotros, sus usuarios/as. Y como no, también existe un cambio social. De mayor o menos grado, pero está claro que la sociedad ha ido cambiando.
  4. Twitter comienza a crecer y empieza a ganar notoriedad en la sociedad. Las celebridades, las marcas,… empiezan a tener presencia en la red social. Esto atrae a más gente.
  5. Como en todo grupo, se crean líderes de opinión. Nuestra presencia genera comunidad. Ya sea a base de tuits graciosos, de poesía, por las lecciones de marketing o por las acciones que generamos empezamos a ganar notoriedad.
  6. Poco a poco, la presencia online es un tema que se toma cada vez mas en serio. Las empresas empiezan a revisar nuestra actividad en la red. La gente se da cuenta que la huella que está dejando puede que no sea tan positiva para ciertos aspectos de su vida. Empezamos a medir nuestras palabras.
  7. Diversificamos nuestra creatividad. Nace el fenómeno Youtube, llega Vine a nuestras vidas y emerge una herramienta llamada Instagram. Ya no es sólo un juego de Facebook o Twitter.
  8. Se potencian las herramientas de comunicación privada. Msn Messenger muere oficialmente en 2012 pero ya existe Whatsapp, que mata al SMS en España. Llegan los DMs a Twitter, más tarde llegará el Messenger de Facebook,… si queremos hablar con nuestros contactos lo podemos hacer sin miedo lejos de las miradas.
  9. El ego nos empieza a pasar factura. De la noche a la mañana pasamos de ser personas anónimas a personas no tan anónimas. En algunos casos vivimos casi con un perfil de profesionalziación de nuestra presencia en redes sociales. La comunidad nos exige cada vez más, o así lo llegamos a ver. Perdemos frescura como ocurre en muchas series o programas cuando obtienen el éxito. La gente empieza a borrar menciones en Twitter y vive por el índice Klout, que marca los níveles de notoriedad en internet durante unos (muy) pocos años.
  10. @BlogdeBori no molaba en 2010 y sigue sin molar en 2018.
  11. Twitter cada día se usa más como una herramienta para volcar opiniones. Pese a no ser obligatorio, hacemo uso de ésta como un podio desde el que lanzar nuestra visión acerca de cualquier clase de temas.
  12. Vivimos unos tiempos de crispación  lógicos en muchos casos debido a los factores sociales, económicos y/o políticos. Estamos echando abajo multitud de mecanismos y actuaciones desfasadas. Voces que ayer hacían bromas de algo hoy se dan cuenta de error que estaban cometiendo.
  13. Se genera cierta polaridad y cierto tono agresivo o serio en las redes sociales. De la charla de bar pasamos a un debate intenso, pasando de los temas triviales del pasado a los de candente actualidad del momento. Política, igualdad, inclusión,… temas que antes rozábamos y que hoy debatimos con garra y ahínco.
  14. La polaridad y las opiniones se juntan, se cruzan y chocan. En muchas ocasiones vemos que las risas de ayer escondían pensamientos y razonamientos no compatibles con nuestra forma de ver las cosas. Empezamos a evitar la confrontación y el debate. En ocasiones evitamos el tuit por miedo al qué dirán.
  15. Nos ofendemos con todo. Esto es bueno y malo a partes iguales. Nos ha servido (y sigue sirviendo) para quitar de una vez por todas falsos mitos y razonamientos arcaicos. Por desgracia, a veces hemos hilado demasiado fino, hemos querido ver algo donde no lo había, hemos reflexionado poco sobre el planteamiento y para lo único que nos ha servido es para crispar y polarizar más a las partes.
  16. Twitter ha evolucionado de la mano de nosotros/as. Empecé a usarlo con 23 años, viviendo con mi padre, trabajando en un call center y con problemas de soledad. Hoy tengo 32 años, me dedico profesionalmente a las redes sociales, creo ser alguien con unos principios más maduros y mi perspectiva de la vida es menos ingenua. No puedo tuitear como hace 9 años porque tampoco puedo salir de marcha como aquel entonces. O hacer deporte o estudiar una carrera. Puede que hoy alcance mejor esas metas o puede que no, pero desde luego tengo claro que no será igual.
  17. Me encantaba aquellos primeros años en Twitter con una visión dulce de las cosas, pero entiendo que eso hoy es imposible. La carga mental que nos ha generado, nuestra evolución y el ecosistema juegan en contra.
  18. Volver atrás es imposible, pero no significa que no podamos vivir como por aquel entonces. Lo que sí creo es que es más difícil ese planteamiento de la red social como lugar para interactuar con desconocidos.
  19. Hoy nos cuesta más hacer follow porque sí. En 2009 seguíamos cuentas porque eran de nuestra ciudad, compartían alguna afición o simplemente nos empezamos a conocer por alguna tontería. De la misma forma que hoy no le damos Like a cualquier fanpage en Facebook, medimos nuestro follow.
  20. Quienes disfrutamos del arranque de Twitter vivimos un momento bonito e interesante. Eso no impide que el presente tenga que ser peor. Debemos encontrar lo mejor que nos ofrece la red social y adaptarnos a ello.
  21. Y como no, cada uno es un mundo, y todas estas reflexiones son desde mi perspectiva. Por suerte, cada uno/a tiene la suya.

 

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