Cuida los (pequeños) detalles

Cuida los (pequeños) detalles

¿Tienes un comercio electrónico? ¿Organizas un evento? voy a darte un consejo. Posiblemente el mejor que te pueda ofrecer.  Grábatelo en la palma de tu mano o en la frente para que a diario, cuando vayas al baño, lo leas. ¿Listo/a? el consejo es muy simple: cuida los pequeños detalles. Son éstos los que hacen que las cosas acaben conquistando.

Esto tiene algo de trampa, puesto que sin un producto o servicio de calidad, por muchos buenos detalles que tengas, la experiencia de uso o la valoración global será una mierda. Pero si tu producto es bueno o excelente, si has montado un buen sarao o estás ofreciendo una buena experiencia en tu servicio… ¿A qué esperas para pulir los pequeños detalles? hablo de pequeñas acciones que no requieren una gran inversión, pero hacen que lo que ofreces resalte por encima de la competencia.

Ejemplos. A veces, suelo comprar camisetas en Qwertee. Es una web que vende camisetas de forma efímera. Están a la venta durante 48 horas y Dios sabe si algún día las volverán a vender. Son diseños exclusivos y frikis, a un precio muy ajustado. ¿Lo mejor? que recibo la camiseta en casa en un periodo no muy largo y al abrir el paquete, me encuentro un paquetito de mini golosinas Haribo. Un paquete enano, pero que endulza la experiencia  con esta marca. Hasta tal punto gusta este detalle que Qwertee lanzó una camiseta por 3 euros con el siguiente texto: He comprado esta camiseta sólo por las golosinas.

Otros cuidan el packaging. Se me ocurre el caso de Cuida tu Barba. Hace un año, compré en este ecommerce una serie de productos para el cuidado  de mi barba. Además de ofrecerme un descuento y de recibirlo todo en un plazo muy corto, el packaging me encantó. Era una caja con un diseño bonito, llena de virutas de papel. También traía una postal con un diseño bonito. Hizo que mi experiencia de unboxing fuese bonita. Es curioso, algo que debería pasar por alto como es ese proceso acabó mejorando mi experiencia de compra y por ende, mi valoración sobre Cuida Tu barba. Y sólo por trabajar un poco el look&feel del envoltorio.

Más. Hace 3 meses, Lufthansa me perdió una maleta. Bueno, técnicamente no les dio tiempo a meter el equipaje en aquella avión, por lo que se quedó en tierra. Era el viaje de vuelta, por lo que no me urgía tanto tenerla cerca. Nada más llegar al aeropuerto, la compañía me informó del suceso y me ayudó a cumplimentar la documentación. 24 horas más tarde, la maleta llegó a casa. La disculpa de la compañía venía en formato de etiqueta que colgaba del asa de la maleta. Un pequeño cartón en la que ponía “Lo Siento” y venía acompañado de un pequeño texto de disculpa. La rapidez en la resolución de la incidencia y ese detalle hicieron que una situación incómoda lo fuese menos.

Estos tres ejemplos sirven para hacerte una idea de lo que quiero hacerte ver. Puede que no sean detalles que sean básicos, ni necesarios, pero refuerzan una buena experiencia. Ayudan a que algo bueno sea excelente. Sirven para hacer que algo normal sea destacable. Sirve para conquistar a los clientes, y que estos pasen a ser prescriptores.

Por eso, siempre recomiendo a la gente que cuide esos pequeños detalles. Siempre he creído que se me da muy bien el coger algo y añadirle pequeños detalles para mejorarlo. No siempre lo consigo, pero en muchas ocasiones consigo un detalle que, pese a ser minúsculo, consigue un impacto considerable. Un simple gesto que consigue un reconocimiento extra. Piensa en cómo puedes hacer que algo sea mejor sin aumentar el presupuesto. Pon en marcha tu creatividad y enciende tu imaginación. Coge un papel y dibuja, escribe ideas, conceptos,… trabaja para hacer que ese notable alto acabe siendo un sobresaliente.

¡Buena suerte!

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