2016 y el email marketing sigue funcionando (muy bien)

2016 y el email marketing sigue funcionando (muy bien)

Creo recordar que mi primera conexión a internet fue allá por el año 2001. Han pasado 15 largos años, pero recuerdo lo primero que hice en la red: hacerme una cuenta de correo electrónico. Es verdad que el e-mail es un producto casi primitivo de la red. Pese a ello, ahí sigue, resistiendo el paso del tiempo. Sin él no podemos registrarnos en casi ningún tipo de servicio online. Ha sustituido el buzón de nuestra casa, llegando a él las facturas y como no, la publicidad.

Más allá del spam, el email marketing resiste como una herramienta útil en la red. Vale, a diario borras un puñado de mensajes promocionales, pero admite que semanalmente hay un par de ellos que captan tu atención. Quizás hasta abras más de los que te crees. En el último lustro, he enviado decenas de campañas de e-mail marketing, y son muy, muy pocas las que no han conseguido un resultado rentable. Por eso, hoy te pido que pases de tus prejuicios (de mierda) y me regales unos minutos para que pueda hablarte de algo realmente útil en tu plan de marketing online.

Por qué debes apostar por el email marketing (o no)

Admítelo: has caído en alguna ocasión con el retargeting de Amazon. Ya sea por los banners o por el clásico e-mail de promoción, has hecho una compra basada en visitas anteriores a la página. También nos encantan esos mensajes con un asunto impactante o llamativo. Aquellos que mencionan marcas o productos que te encantan. Rara es la vez que no abres uno de estos mensajes y acabas en el e-commerce. Vale, es cierto que de media, recibimos una barbaridad de mails promocionales al día, pero de ti depende que tengan más o menos éxito. Mi experiencia me dice que los resultados de conversión del e-mail marketing son bastante buenos. Normalmente son mejores que los de las redes sociales.

¿Tienes una tienda online? ¡enhorabuena, emprendedora! ahora sólo te falta crear una buena base de datos de clientes. Así podrás informarles de tus mejores rebajas o chollos, de acciones especiales o recomendarle productos o accesorios basados en sus compras. Después sólo necesitarás una buena herramienta de e-mail marketing que te ayude. ¿Mi favorita? Mailchimp, sin duda alguna. Es muy fácil de usar, terriblemente intuitiva. Puedes montar diseños realmente bonitos mediante sus plantillas y sus herramientas tipo drag&drop. Ojo, también podrás subir tus diseños propios en HTML. Existe un plan gratuito, aunque seguramente necesites pasarte a uno de pago si tu base de datos supera las 4 cifras.

Eso sí, hazlo bien

Como todo en esta vida, si te has decidido por el email-marketing, hazlo bien. Tampoco cuesta mucho hacerlo bien, eh. Basta con entender algunos conceptos básicos y que todos entenderemos a la primera. Por ejemplo, LOS ASUNTOS EN MAYÚSCULAS NO AYUDAN A CAPTAR MÁS INTERÉS. Lo único que hacen es molestar. Busca un asunto llamativo, con gancho. Habla de esas marcas o productos estrella que ofreces, o habla de esa gran oferta que has preparado. Y puede que un emoji quede guay en Whatsapp, pero quizás no quede tan bien en el asunto, al menos no en todos los casos.

Por otro lado, tampoco aburras a la peña. Quiero decir, no seas cansino enviando mensajes a diario que no aportan nada. No me envíes ofertas de moda infantil, de premamá, de mujer y de verano en apenas una semana si soy un hombre de 20 años y estamos a 10 de noviembre. Un par de envíos te los permito, pero al tercero vas a la carpeta de SPAM.

Cuida el diseño de tu mensaje. Ah, y no se te ocurra hacer e-mail marketing con tu cuenta de correo y el Outlook. Para empezar porque nos conocemos y serías capaz de enviar un mail con copia pública a todo el mundo. Esto supondría una vulneración brutal de la privacidad de tus clientes/s. Ah, de lo legal mejor no hablamos, porque el puro que te iba a caer sería acojonante. Y claro, si haces un envío masivo de esa forma, probablemente acabases automáticamente en un sinfín de listas de spam.

Mi consejo es que, en caso de verte superado, contactes con gente preparada. Podremos echarte un cable y montarte una estrategia de e-mail marketing que te sea útil. Te ayudaremos con el diseño, con el montaje y con el análisis de los resultados. Y si decides dar un paso adelante en solitario, hazlo después de haber leído bastante sobre ello. Vamos, nada que te suene a chino, ¿verdad?

Lo dicho, aunque estemos en tiempo de Whatsapp y Facebook Messenger, el e-mail sigue siendo una herramienta maravillosa. No concibo mi trabajo sin él. Y lo culpo de haberme hecho desembolsar una buena cantidad de pasta con un buen puñado de e-mails de ofertas. Menos prejucios, menos “es el fin del papel y del e-mail” y más seriedad, por favor.

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